Archivo de la etiqueta: Marte

Los comienzos de la Carrera Espacial: la supremacía soviética

Los comienzos de la Carrera Espacial: la supremacía soviética

Por Luciano Andrés Valencia

   La llegada del Apolo XI a la Luna el 20 de julio de 1969 representó el triunfo de los Estados Unidos frente a la Unión Soviética en lo que había dado en llamarse la Carrera Espacial. Sin embargo en los diez años anteriores a esta hazaña, el país comunista había tenido una supremacía frente a su rival capitalista en la mayoría de las misiones, lo que obligó a este último a invertir gigantescas cantidades de dinero en su programa espacial con el objetivo de igualarlo y –finalmente- superarlo.

Photo by Pixabay on Pexels.com

   Los orígenes de la Carrera Espacial son inseparables del final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). La Alemania Nazi (1933-1945) había desarrollado un sofisticado programa de misiles para atacar las posiciones aliadas. Uno de ellos fue llamado originalmente Aggregat 4 (Conjunto 4) y más tarde rebautizado Vergeltungswaffe 2 (Arma de Venganza 2 o V2). La toma de Berlín por parte del Ejército Rojo soviético provocó la caída del régimen fascista alemán. Poco después, las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki pusieron fin a la intervención japonesa, dando por finalizada la contienda.

   En 1945, tanto soviéticos como estadounidenses llevaron adelante operaciones militares con el propósito de capturar científicos y artefactos de guerra alemanes. Las dos potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial no tardarían en romper la alianza que los unió durante el pasado conflicto y entrar en una confrontación que daría en llamarse la Guerra Fría (1947-1991). Aunque las regiones de Peenemûnde (base de desarrollo y prueba de V2) y la factoría de Mittelwerk, cerca de Nordhausen, quedaría bajo la ocupación soviética, los militares estadounidenses pudieron hacerse con varios misiles V2 y piezas para su ensamblaje que trasladaron a su base de experimentación  de White Sands Proving Ground (hoy White Sands Missile Range) en New México. La Unión Soviética instaló una base similar en las estepas de Kapusttin Yar (hoy Známesk), cerca de Stalingrado (hoy Volgogrado).

   En White Sands, junto al material militar, también fueron trasladados más de 20 científicos e ingenieros alemanes que trabajarían en el Proyecto Hermes, que tenía como objetivo la puesta en marcha de un programa de experimentación que perseguía cinco propósitos fundamentales: 1) ganar experiencia en el manejo y lanzamiento de misiles; 2) suministrar vehículos para la realización de experimentos relacionados con el diseño de misiles; 3) suministrar vehículos para la realización de pruebas de componentes de misiles; 4) obtener datos balísticos; y 5) diseñar vehículos para la investigación en altas capas de la atmósfera. Este último punto sería fundamental para el futuro desarrollo de la Carrera Espacial. Precisamente el 16 de enero de 1946, alrededor de 50 ingenieros y científicos procedentes de más de una docena de organizaciones se reunieron en el Navy Research Laboratory (NRL) en Washington (DC) en un encuentro que culminó con la creación del Panel V2 de Investigaciones de la Alta Atmósfera.

   Entre 1946 y 1952 sesenta y siete misiles V2 fueron lanzados desde White Sands. Aunque la mayoría fueron pruebas militares, algunas tuvieron un carácter científico. El 24 de octubre de 1946 se lanzó un V2 al que se le sustituyó la cabeza explosiva por una cámara de 35 mm programada para obtener una imagen cada 1,5 segundos. El cohete llegó a una altura de 105 kilómetros, rozando el comienzo del Espacio Exterior, y luego cayó en picada al agotarse su combustible. El impacto lo destruyó por completo, pero el rollo de la cámara permaneció intacto. Las imágenes obtenidas permitían ver la curvatura de la Tierra. Misiones similares realizadas en 1948 y 1950 permitieron apreciar las formaciones del terreno y las condiciones meteorológicas en los Estados del sudoeste norteamericano.

   El potencial científico de estos inventos no pasó desapercibido y en 1952 el Consejo de Uniones Científicas (hoy Consejo Internacional para la Ciencia) declaró que 1957 sería el Año Geofísico Internacional, aprovechando el periodo de máxima actividad solar que se daría entre el 1º de julio de 1957 y el 31 de diciembre de 1958. En 1954 se aprobó además una resolución para incentivar a los países participantes de aquella efeméride a lanzar satélites artificiales para confeccionar un mapa global de la Tierra.

   Los Estados Unidos estaban convencidos de que serían los primeros en poner un satélite artificial en órbita, dado sus éxitos con los misiles V2. Así lo aseguraron una serie de informes secretos. Uno de ellos fue elaborado en abril de 1951 por la Rand Corporations, bajo el título: The Utility of the Sattelite vehicule for reconnaisance. Otro fue elaborado por la Fuerza Aérea bajo el título: Feed Back Project. El 22 de mayo de 1952 se ordenaba dar inicio al programa cuyo desarrollo debía realizarse en paralelo con su cohete lanzador: el misil intercontinental Atlas. En 1954 la Rand Corporations aportó detalles particulares sobre la órbita a utilizar y la incorporación de una cámara de video que ofrecería una cobertura completa de la superficie de la URSS, cuyas imágenes quedarían registradas en una cinta magnética que sería posteriormente transmitida vía onda de radio al sobrevolar territorio estadounidense. El hecho de encubrir finalidades militares y de espionaje bajo una fachada científica llevó a que en un primer momento todo el proyecto permaneciera en secreto.

   El 2 de agosto de 1955 el representante de los Estados Unidos en el 6º Congreso Astronáutico Internacional de Copenhague anunció que serían el primer país en poner en órbita un satélite artificial para conmemorar el Año Geodésico Internacional. Ese mismo día el representante soviético Leonid I. Sedov replicaba: “En mi opinión, será posible lanzar un satélite artificial de la Tierra en el plazo de los dos próximos años. La realización del proyecto soviético puede esperarse para el futuro próximo”.

   El proyecto norteamericano pasó a denominarse Vanguard y se anunciaba como exclusivamente civil y científico. Para ello hubo que rechazar el proyecto Explorer, de Wherner von Braun, desarrollado por el Ejército, ya que no había que desarrollar sospechas en el mundo respecto a sus fines bélicos. Además el diseño sería completamente estadounidense, no pudiendo criticarse como de origen alemán.

 Biografía de Wernher von Braun:  Nacido en Wyrks (actual Polonia) en 1912, proveniente de una familia de la nobleza alemana, Wernher von Braun mostró siempre interés en los misiles y la exploración espacial. Cuando tomó la Confirmación en la Iglesia Luterana su madre le regaló un telescopio. En 1929 se unió a la Sociedad de Cohetes Alemanes Verein fur Raumschiffahrt y en 1932 se graduó en Ingeniería Mecánica en el Politécnico de Berlín. Posteriormente se unió a un grupo de investigadores liderados por Hermann Oberth para el estudio de las aplicaciones de la propulsión de reacción. En 1932, tras el abandono de Oberth y el fallecimiento de Vaher en el curso de una prueba, asumió la dirección de las investigaciones. Bajo el patrocinio del Ejército se hizo cargo del Centro de Investigaciones de Peenemünde y diseñó armas secretas para el régimen nazi, entre ellas las ya mencionadas V2 y las bombas que asolaron Londres en la Batalla de Inglaterra. Acabada la Segunda Guerra Mundial se pasó al bando estadounidense, se instaló en el nuevo país y se hizo adepto a una Iglesia protestante norteamericana. Trabajó para las Fuerzas Armadas y diseño vehículos espaciales. En 1955 obtuvo la nacionalidad estadounidense. Tras el fracaso del proyecto Vanguard de la Marina, y ante la ventaja adquirida por los soviéticos en la carrera espacial a raíz del lanzamiento del Sputnik, fue puesto al frente del desarrollo de los cohetes de Estados Unidos. En 1958, su diseño del cohete de varias fases Júpiter resultó crucial para colocar en órbita el primer satélite estadounidense, el Explorer. A partir de este momento, Von Braun intervino en la mayoría de los proyectos de la NASA, creó los cohetes Saturn y participó en el proyecto Apolo, que acabaría por llevar a los primeros seres humanos a la Luna. Tras el fracaso del proyecto Vanguard de la Marina, y ante la ventaja adquirida por los soviéticos en la carrera espacial a raíz del lanzamiento del Sputnik, fue puesto al frente del desarrollo de los cohetes de Estados Unidos. En 1958, su diseño del cohete de varias fases Júpiter resultó crucial para colocar en órbita el primer satélite estadounidense, el Explorer. A partir de este momento, Von Braun intervino en la mayoría de los proyectos de la NASA, creó los cohetes Saturn y participó en el proyecto Apolo, que acabaría por llevar a los primeros seres humanos a la Luna. En 1972, tras un recorte presupuestario de la NASA, dimitió de sus cargos y pasó a la industria privada. Murió en Alexandría (Virginia) en 1977. Von Braun fue una persona llena de contradicciones. Así como diseñó armas para un régimen genocida, también tuvo actitudes proteccionistas hacia los trabajadores del programa espacial. Fue conocedor de los horrores del nazismo por haber visitado el campo de Buchenwald, sin alzar la voz para denunciar estos crímenes. Pero en Estados Unidos luchó por los derechos de la comunidad negra. Al mismo tiempo que promovió la cooperación internacional para el desarrollo espacial, también fue partidario de la colocación de misiles nucleares en el espacio.

Pocos tomaron en serio la réplica soviética en el Congreso de 1955, pero desde entonces habían estado trabajando en secreto en la creación de los satélites Sputnik (“viajeros”, en ruso). Es que a diferencia de los Estados Unidos, que había reclutado a la mayoría de los expertos alemanes y confiscado numerosos misiles, la Unión Soviética solo pudo hacerse con algunos ingenieros de segundo orden y uno de primera Helmunt Grôttup, que había preferido quedarse en Europa antes de seguir a sus colegas a Norteamérica. Sin embargo contaban con el talento y la creatividad de su ingeniero en jefe Serguei Korolev (o Koroliov, según la traducción). Otros grandes como Glushko harían el resto. El propio von Braun reconoció años después: “Hay abundantes evidencias para creer que su contribución [de los técnicos alemanes] al programa espacial ruso fue prácticamente despreciable. Se les pidió escribir informes sobre lo que había ocurrido en el pasado, pero se les exprimió como a limones, por así decirlo. Al final, fueron enviados a casa sin ni siquiera ser informados de lo que estaba pasando en los secretos proyectos rusos”.

   El desarrollo de la ingeniería espacial soviética tuvo que ver también con los deseos del régimen estalinista de convertir a su país en una potencia mundial que no pudiera ser invadida nuevamente. En 1947 probaron con éxito su primera bomba atómica. El siguiente paso fue desarrollar un vehículo capaz de transportarla a cualquier lugar del mundo. El cohete apareció como una respuesta a este problema. A ambos lados de la Cortina de Hierro, la Carrera Espacial avanzaba a lomo de las necesidades bélicas de las dos potencias enfrentadas.

   Korolev se había encontrado con numerosos problemas en el desarrollo del objeto D (futuro Sputnik 3) que pensaban presentar para la conmemoración de 1957. La complejidad de este vehículo requería de un tiempo del que no disponían si querían superar al Proyecto Vanguard, que se había anunciado públicamente. En agosto de 1957 la URSS anunció haber realizado con éxito el vuelo del misil intercontinental R7 (8K71) o Somiorka, con capacidad de enviar una bomba nuclear sobre territorio estadounidense. Entonces Korolev tomó una decisión trascendental que pondría a su país en la cabeza de la Carrera Espacial por diez años. Ante el retraso para culminar el Objeto D, propuso utilizar uno de estos misiles para colocar en órbita un artefacto mucho más sencillo y construido de manera apresurada: apenar una esfera equipada con un transmisor y un sensor de temperatura.

    El 1º de octubre de 1957 Radio Moscú anunciaba al pueblo soviético la frecuencia que debían sintonizar en sus receptores para escuchar el sonido proveniente del próximo objeto de producción nacional en el espacio. El 4 de octubre el misil R7 modificado (8K71PS) ponía en órbita el Prostreishiy Sputnik, de 83,6 kg de peso. Aunque su órbita no era perfecta y sus fines científicos muy limitados (solo transmitía mediciones de temperatura), cumplía su objetivo fundamental: ser el primer objeto humano en orbitar alrededor de la Tierra. El primer round de la Carrera Espacial había sido ganado por la Unión Soviética.

   El jefe del politburó del Partido Comunista de la Unión Soviética Nikita Kruschev se había mostrado escéptico respecto a la utilidad de los programas espaciales, pero ante este éxito sobre los Estados Unidos comenzó a verlo como una gran herramienta publicitaria. Por ello encargó a Korolev que preparase una misión espectacular para el 7 de noviembre, aniversario de la Revolución Bolchevique.

   El 3 de noviembre del mismo año, apenas un mes después del primer satélite, lanzarían el Sputnik 2, de 500 kg de peso, al que le acoplaron una pequeña cabina para animales y colocaron a bordo a la perra Kudryavka (“pequeño pelo rizado”), más conocida por el nombre de su raza: Laika, sabiendo que nunca podría volver. Así se convirtieron en el primer país en enviar un mamífero al espacio (en 1947 Estados Unidos ya había enviado moscas de la fruta al espacio a bordo de misiles V2). El destino final de este pobre animal se supo mucho después. La cabina presurizada del Sputnik 2 le permitía estar acostada o de pie, y estaba acolchada. Un sistema generador de aire le proveía de oxígeno, además de agua y alimentos bajo la forma de gelatina. Estaba cubierta de un arnés, unas bolsas recogían sus excrementos y unos electrodos monitorizaban sus signos vitales. Un informe telemétrico temprano indicó que Laika estaba asustada pero comía. La idea era sacrificarla a los diez días ya que no podría volver. Sin embargo en 2002 se reveló que murió a las pocas horas del despegue, quemada por el calentamiento de la cápsula y debido al estrés que sufrió.

   Si bien la información que proveyó este experimento ayudó a planificar la primera misión tripulada por humanos, hoy sería éticamente cuestionable. Quién escribe esta nota es vegetariano y animalista, por lo que reprueba la utilización de seres vivos en experimentos en donde se les cause sufrimiento y muerte innecesaria.

   En Estados Unidos estas noticias fueron tomadas de modo muy paranoico por la opinión pública. Se decía que el país estaba inerme ante un ataque nuclear soviético desde el espacio y que el desarrollo científico nacional estaba por debajo del enemigo. La prensa nacional incentivaba este miedo y llamaba al gobierno a radicalizar su política militar. Al mismo tiempo crecía la venta de telescopios y prismáticos para ver el nuevo objeto en el espacio. Unas pocas voces llamaron a celebrar esto como un triunfo de la ciencia y no de una Nación.

   Para el gobierno y los sectores militares la noticia fue tomada de otra forma: si la Unión Soviética podía sobrevolar territorio estadounidense con sus satélites, no estarían en condiciones de reclamar cuando una nave estadounidense lo hiciera sobre su territorio. Además la electrónica soviética tenía algunas limitaciones que los estadounidenses habían podido resolver. Sus misiles intercontinentales disponían de varios pequeños motores en la base que debían encenderse simultáneamente en tierra, porque no habían descubierto la manera de hacerlo en el espacio. En Estados Unidos a fines de la década de 1940 ya se había incorporado en algunos V2 el Sistema WAC Corporal que lo convertía en el primer cohete multi-etapas de la historia. Además la imposibilidad de operar la maquinaria en el vacío los llevó a desarrollar satélites presurizados muy pesados con microclima interno. Conocedor de estas limitaciones, el presidente Dwight Einsenhower despreció al Sputnik como “una pequeña bala en el aire, algo que no incita temor ni un ápice”.

   En 1957 Estados Unidos retomó el Proyecto Explorer, ante el fracaso del Vanguard (que el 6 de diciembre explotó durante un lanzamiento televisado) y el 1º de febrero de 1958 el Explorar 1 era lanzado con éxito al espacio. Por otro lado, el gobierno de Eisenhower decidió tomar una serie de medidas: el aumento del presupuesto de los programas espaciales de las fuerzas armadas, el desarrollo del programa de espionaje Orbital Corona y la creación de una Agencia Espacial Civil que sería antecesora de la NASA (que empezó a funcionar el 1º de octubre de 1958).

   Mientras tanto, la URSS confiaría a Korolev dos nuevas misiones: alcanzar la Luna y poner el primer ser humano en el espacio. El llamado Programa Objeto E se disponía construir una serie de sondas: la E1 capaz de impactar en la Luna, las E2 y E3 capaz de fotografiar su “cara oculta”, y la E4 que llevaría una bomba nuclear para probar el poderío soviético.

   Satélites y Sondas espaciales: Se denomina Satélite artificial al ingenio enviado en una lanzadera espacial que permanece en órbita alrededor de la Tierra o de otro cuerpo celeste cuando la fuerza de atracción gravitacional está equilibrada con la fuerza centrífuga. Se suele considerar a las Sondas como un tipo de satélite artificial, pero lo que las diferencia es que no orbita un cuerpo celeste sino que se las envía tras un objeto específico. Además poseen sistemas informáticos y programas capaces de resolver problemas, ante la imposibilidad de conectarse en tiempo real con un operador humano. Algunas cargan información ante un posible contacto con una civilización extraterrestre, como el caso de las Voyager enviadas fuera del Sistema Solar.

   La Carrera Espacial había ingresado en una segunda fase que podemos denominar Carrera Lunar, y Estados Unidos buscaba en esa oportunidad recuperar la ventaja perdida. En marzo de 1958 se ordenaba la construcción de varias sondas lunares. Para superar la rivalidad existente entre el Ejército y la Fuerza Aérea se decidió englobar a todos los proyectos bajo un mismo programa: el Pionner. El 17 de agosto de ese mismo año una sonda con destino a la Luna fue lanzada a bordo del cohete Thor Able I. el objetivo era superar la velocidad de escape terrestre (unos 11,2 km/seg) para dirigirse rumbo a la Luna (situada a un promedio 384.405 km de la Tierra) y colocarse en una órbita utilizando una sistema de frenado.

   Para detectar las señales de la sonda se construyó una antena de 26 metros de diámetro en Goldstone (California). El vehículo fue construido para la Fuerza Aérea por el Cuerpo de Ingenieros de la Marina y consistía en un aparato de 70 metros de diámetro y altura similar, con 38 kg de peso y una cámara infrarroja que ya era utilizada por los satélites espías NOTS (también construidos por la Marina). Para evitar la contaminación biológica, la cápsula fue esterilizada antes del despegue. Sin embargo el lanzamiento no resultó exitoso: a los 77 segundos del lanzamiento el cohete estalló en el aire.

   Apenas un mes después, el 23 de septiembre, la URSS lanzaba la sonda E1 de 80 cm de diámetro y 157 kg de peso (la ingeniería soviética aún no había podido resolver el problema del volumen de su equipo) a bordo del cohete 8K72. El destino fue similar a la norteamericana: a los 93 segundos estalló por los aires.

   El 11 de octubre, la Fuerza Aérea norteamericana lanzó la Pionner 1 que resultó nuevamente un fracaso. Esta vez no hubo explosión, sino que la velocidad de despegue apenas alcanzó los 240 ms/seg no pudiendo alcanzar de la atracción gravitatoria terrestre. Llegó a superar los 100 mil kilómetros (casi ¼ de la distancia a la Luna) y se precipitó a la Tierra dos días después.

   Aun sin resolver los problemas del E1 y apurados por el lanzamiento de la Pionner 1, la URSS lanzó ese mismo 11 de octubre la segunda E1 que tuvo un destino similar a la anterior. La Pionner 2 despegó el 4 de noviembre y sus cohetes fallaron a solo 1500 kilómetros de distancia. El 4 de diciembre la tercera E1 tampoco alcanzó el espacio: el motor dejó de funcionar antes de tiempo y se incineró en la atmósfera. Por su parte, la Fuerza Aérea norteamericana decidió compartir su tecnología con el Ejército e idearon una sonda cónica de 6 kg y 50 cm de altura por 20 cm de diámetro que llamaron Pionner 3. La curiosidad de este aparato es que fue construido por el Jet Propulsión Laboratory (JTP) de California, subsidiario de la NASA, que años después tendría un papel destacado en la realización de los vehículos de exploración marciana. Lanzada el 6 de diciembre, dos días después de la tercera soviética, solo tuvo una velocidad de escape de 610 km/hora, muy inferior a las anteriores, por lo que alcanzó los 102 mil km de altitud y se estrelló en algún punto de África.

   La brutal competencia y la obsesión por superar a su rival en la Carrera Espacial estaban llevando a ambas potencias a lanzar misiones que no cumplían con las condiciones óptimas, y esto redundó en onerosos fracasos. Recordemos que estas misiones eran muy costosas y millones de dólares o rublos del presupuesto público se estaban gastando en naves que se destruían al poco tiempo de despegar.

   Pero esta serie de fracasos llegaría a su fin cuando el 2 de enero de 1959 la cuarta sonda soviética E1 (de 361 kg de peso) logró superar la velocidad de escape y alcanzar la órbita de la Luna 34 horas después (el 4 de enero). El vehículo pasó a 6000 kilómetros de la Luna, pero no pudo impactar sobre ella como estaba planeado, sino que continuó su viaje perdiéndose el contacto al día siguiente. El objetivo original no fue alcanzado, pero el resto del mundo desconocía esto, por lo que la Lunik o Mechta (como fue rebautizada) fue considerada como un gran éxito y el segundo triunfo soviético en la Carrera Espacial.

   Biografía de Sergei Pavlovich Korolev: Nació el 12 de enero de 1907 en Zhytómyr (Ucrania, entonces Imperio Ruso Zarista). Hijo de un profesor de literatura rusa en su ciudad natal, estuvo fascinado por los aviones desde sus primeros años de vida. Se convirtió en piloto muy joven y a los 17 años diseñó su primer planeador. Después de asistir al Instituto Politécnico de Kiev, ingresó a la Universidad Técnica Superior de Moscú (MVTU). Allí participó en el diseño y la construcción de la serie de planeadores SK-4, diseñados para vuelos de duración récord en la estratosfera. Se interesó por las posibilidades de los aviones propulsados ​​por cohetes y en septiembre de 1931, junto con Tsander, fundó el Grupo para la Investigación del Movimiento Reactivo, en Moscú. Este grupo tenía objetivos similares al Sociedad de Cohetes alemanes en la que participaba von Braun. Con  Glushko diseñó misiles y aviones tripulados en la década de 1930. Pero antes de que el primer avión pudiera hacer un vuelo propulsado por un cohete, Glushko fue encarcelados en 1938 durante el pico más alto de las “Purgas estalinistas”.  Bajo coacción,  Glushko denunció a Korolev, que fue arrestado el 7 de junio y sentenciado a diez años de trabajos forzados el 27 de septiembre. En 1940 fue enviado a las minas de oro de Kolyma. Sin embargo, Stalin había reconocido la importancia de los ingenieros aeronáuticos para prepararse para la inminente guerra contra la Alemania nazi. En la misma prisión se creó una Oficina de Diseño para que el ingeniero pudiera trabajar en el desarrollo de aviones.

Cuando su salud comenzó a deteriorarse, fue trasladado a otra oficina en Moscú. A Korolev no se le permitió trabajar en cohetes, excepto por la noche en su tiempo libre. Su RP-318 había volado el 28 de febrero de 1940, sin su participación. En 1942, después de que el equipo de Tupolev fuera evacuado a Omsk, Korolev fue transferido a Kazán, donde se desempeñó como Director Adjunto de Pruebas de Vuelo (aunque todavía oficialmente era un prisionero del régimen). Aquí pudo regresar al desarrollo de cohetes para aviones y propulsión de misiles. En noviembre de 1944 se le puso a cargo de un equipo de 60 ingenieros y se le pidió que presentara un proyecto de proyecto para una contraparte soviética del V-2 en tres días. El diseño resultante de dos etapas utilizó propulsores Lox y un piloto automático como guía. Estos diseños evolucionaron en los cohetes D-1 y D-2 más refinados con un alcance de 75 km. Con el fin de la Guerra, trabajó en la Carrera Espacial soviético, diseñando los cohetes y vehículos que pusieron en órbita los primeros satélites y sondas, así como el primer hombre en el espacio. También trabajó en las misiones a Marte y Venus. Sin embargo la ingeniería soviética estaba por detrás de la estadounidense en muchos puntos. Si bien pusieron los primeros inventos humanos en el espacio, en la Carrera Armamentística quedaron detrás de su rival. Korolev fue diagnosticado con cáncer en algún momento en 1965, pero lo mantuvo en secreto de sus colegas. En enero de 1966 se registró en un hospital de Moscú. El propio Ministro de Salud eligió realizar la cirugía de colon, aunque no era su área de especialización. La operación salió mal y el ingeniero responsable de los primeros éxitos de su país murió a los 59 años. Con su muerte, comienza la decadencia soviética en la Carrera Espacial.

Por su parte, el Ejército estadounidense lanzó la Pionner 4 el 3 de marzo de 1959 que tuvo un destino similar a la soviética: tras pasar a 60 mil kilómetros de la Luna, continuó con su viaje y se perdió el contacto con ella al superar los 655 mil kilómetros. Por segunda vez, Estados Unidos quedaba por detrás de la URSS.

   Alentados por el triunfo, los soviéticos mejoraron la sonda y la versión E-1A fue lanzada el 12 de septiembre y, siguiendo la ruta prevista, se estrelló entre los mares Serenitatis e Imbrium dos días después. Esto demostró no solo la capacidad de la astronáutica soviética para lanzar un vehículo a la Luna, sino la precisión para poder guiarla hacia una determinada geografía (o selenografía). Rebautizada como Lunik 2, cumplió además un objetivo propagandístico: al estrellarse espació por la Luna cientos de esferas metálicas con el escudo de la Unión Soviética. Una reproducción de una de estas esferas fue regalada por Nikita Kruschov al presidente de los Estados Unidos durante su visita al país en septiembre de 1959.

   Como venía sucediendo, Estados Unidos quiso estar a la altura de su rival y entre el 24 de setiembre de 1959 y el 15 de diciembre de 1960 lanzaron cuatro misiones Pionner que resultaron en fracasos. La novedad aquí es que estas misiones no fueron organizadas por los militares, sino que estuvieron completamente a cargo de la NASA.

   En este mismo periodo la URSS cosecharía nuevos éxitos. El 4 de octubre de 1950 la E-2A, rebautizada como Lunik 3, sobrevoló la cara oculta de la Luna y, a pesar de la poca calidad de sus imágenes, permitió mostrar un paisaje nunca observado por el ser humano. Además fue la primera nave capaz de orientarse a sí misma, ante la imposibilidad de hacerlo un operador humano, y dirigir sus cámaras. Las 2-E3 lanzadas en 1960 para fotografiar mejor la cara oculta resultaron en fracaso. Ante esto se canceló –afortunadamente- la serie E4 que tenía como objetivo detonar una bomba atómica en nuestro satélite natural.

  Satélites y espionaje: Como vimos anteriormente, muchos de los proyectos de exploración espacia eran, en realidad, tapaderas de programas militares y de espionaje en el marco de la Guerra Fría. En 1959 comenzaron a ser puestos en órbita los primeros satélites con el objetivo primordial de fotografiar territorio enemigo. Hasta entonces estas misiones se realizaban utilizando globos o aeronaves diseñadas para volar a grandes altitudes. Pero cuando un avión de reconocimiento U2 estadounidense fue derribado en la región rusa de Sverdlovsk, el Gobierno decidió acelerar su programa de espionaje satelital.

   El Programa Corona fue el resultado de la cooperación entre la Dirección Científica y Tecnológica de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos su objetivo era poner en órbita una serie de satélites espías equipados de cámaras Keybole que tomarían fotos de la superficie y luego desprendería un rollo en una cápsula a la atmósfera para su recuperación. Estos llevarían el nombre Discóvery y se los presentaría como científicos. Sin embargo los lanzamientos realizados en 1960 no fueron exitosos, al no poder recuperar la película. Recién en el tercer intento el avión C-119 capturó la cápsula antes de que se estrellara en el mar. A esta dificultad se sumaba la extensión del rollo a revelar (hasta 1000 metros) y el posterior trabajo de análisis, por eso en los años siguientes se lo reemplazó por tecnología digital que transmitía imágenes usando telemetría satelital.

   La URSS también implementó un programa similar y clasificado bajo el nombre de KOSMOS. Se cree que el 70% de las misiones espaciales de esta época eran tapaderas de este proyecto. Para ponerlo en funcionamiento se utilizó una versión modificada de la nave Vostok, que puso a Yuri Gagarin en el espacio. Contaba con un sistema de protección térmica y, a diferencia de las estadounidenses, la nave completa era recuperada y los rollos revelados. La primera nave se llamó Zeit 2 y fue lanzada el 26 de abril de 1962. Los modelos posteriores mejoraron la resolución de las imágenes y los sistemas de recuperación.

Seguir leyendo Los comienzos de la Carrera Espacial: la supremacía soviética

El hombre que fue Marte

Por Luciano Andrés Valencia

http://forosdelavirgen.org/wp-content/uploads/2016/01/percival-lowell-500x399.jpg
Imagen de Percival Lowell

   “En los últimos años del siglo diecinueve nadie habría creído que los asuntos humanos eran observados aguda y atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre y, sin embargo, tan mortales como él; que mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua. Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus ocupaciones sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la materia. Es muy posible que los infusorios que se hallan bajo el microscopio hagan lo mismo. Nadie supuso que los mundos más viejos del espacio fueran fuentes de peligro para nosotros, o si pensó en ellos, fue sólo para desechar como imposible o improbable la idea de que pudieran estar habitados[1].

   Con estas palabras comienza el Libro Primero (“La Llegada de los Marcianos”) de La Guerra de los Mundos (The War of the Worlds, 1896) de Herbert G. Wells. Por entonces, Marte fascinaba al público debido a las observaciones que el astrónomo e historiador de la ciencia italiano Giovanni Schiaparelli había realizado durante la gran oposición de 1877. Este creyó vislumbrar sobre la superficie del planeta una densa red de las estructuras lineales que llamó canali. La errónea traducción al inglés de esta palabra como canals, que hace referencia a construcciones artificiales, en lugar de channels, que indica formas naturales del terreno, dio lugar a una oleada de hipótesis y especulaciones sobre la posibilidad de vida inteligente en Marte.

   El mismo Schiaparelli escribió que: “más que verdaderos canales, de la forma para nosotros más familiar, debemos imaginar depresiones del suelo no muy profundas, extendiéndose en dirección rectilínea por miles de kilómetros, con un ancho de 100, 200 kilómetros o más. Ya he señalado una vez más que, de no existir lluvia en Marte, estos canales son probablemente el principal mecanismo mediante el cual el agua (y con él la vida orgánica) puede extenderse sobre la superficie seca del planeta[2].

   En 1892, cuándo su vista fallaba, Schiaparelli anunció que se retiraba de la observación de Marte. Fue entonces cuando el diplomático y astrónomo aficionado estadounidense Percival Lowell decidió tomar su lugar.

Nacido el 13 de marzo de 1855 en el seno de una familia adinerada de Boston (Massachusetts), era hermano de Abbott Lawrence Lowell, que llegó a presidir la Universidad de Harvard, y de Amy Lowell,  poeta y crítica literaria. Desde joven, Percival mostró gran talento para las ciencias, así como un espíritu aventurero. Tras graduarse con distinciones en Matemáticas en la Universidad de Harvard en 1876, rechazó un cargo como profesor y partió a un viaje por Europa y Medio Oriente. Estuvo a punto de ser enviado al frente de batalla en las guerras balcánicas. De regreso a los Estados Unidos, se dedicó al negocio textil de su familia por un tiempo. Por ese entonces comenzó a interesarse por la cultura japonesa y en 1883 se mudó a Tokyo para estudiar japonés.

   Gracias a sus contactos familiares, obtuvo el cargo de consejero y secretario exterior de la Misión Especial de los Estados Unidos en la península coreana, que por entonces se hallaba bajo ocupación militar del Imperio del Sol Naciente. Cumplió funciones diplomáticas entre 1883 y 1893, publicando durante ese tiempo numerosos libros sobre las culturas orientales: Chosön (1886), The Soul of the Far East (1888), Noto (1891) y Occult Japan (1895)[3].

   Sus biógrafos señalan que por ese entonces habría nacido su interés por la astronomía, acaso desencadenada por la lectura de Le Planete Mars de Camille Flammarion, que le regalaron durante su regreso a los Estados Unidos para la Navidad de 1893. El puesto que Schiaparelli había dejado cuando se retiró todavía estaba vacante y la siguiente oposición marciana se produciría en octubre de 1894, por lo que Lowell debía actuar rápido.

   Inmediatamente entró en contacto con William H. Pickering, un astrónomo igualmente interesado en el planeta rojo, que había fracasado en sus intentos de obtener financiamiento de la Universidad de Harvard. Lowell decidió ayudarlo, ya que el disponía de la fortuna familiar. Juntos realizaron una expedición a Arizona, en busca de un lugar que no estuviera perturbado por las nubes, las turbulencias atmosféricas y las luces de las ciudades. A ellos se sumó el ayudante de Pickering durante su estancia en Arequipa (Perú), el joven Andrew Ellicott Douglass. El equipo llevó consigo tres refractores, un 15-cm para efectuar pruebas sobre las condiciones atmosféricas, un 30-cm y un 46-cm. El encargado de las labores de búsqueda y evaluación del emplazamiento del Observatorio fue Douglass. Tras recorrer diversas regiones del sur y norte de Arizona, Douglass llegó al poblado Flagstaff. Sus pruebas sólo dieron resultados marginalmente mejores que en las localizaciones anteriores, sin embargo Lowell decidió que ese sería el lugar elegido por hallarse a 2100 mts sobre el nivel del mar y tener las vías del ferrocarril relativamente cercanas.

   Entre el 4 de mayo de 1894 y el 3 de abril de 1895 realizaron numerosas observaciones de la superficie marciana.   El astrónomo Carl Sagan señala las dificultades que se encuentran quienes realizan observaciones del vecino planeta desde la superficie terrestre: “con frecuencia la visión es pobre y la imagen de Marte se hace borrosa y distorsionada. Entonces uno debe ignorar lo que ha visto[4]. Lowell no siguió este principio y anotaba, sin ignorar nada, todo lo que creía ver: zonas brillantes y oscuras, un indicio de casquete polar y numerosos canales que incentivaban su imaginación. El primero fue “detectado” el 7 de junio de 1894 y lo llamó Lethes, como uno de los ríos del Tártaro en las mitologías griegas y romanas. A lo largo de las observaciones creyeron ver numerosos canales que cumplían una serie de características: era de una anchura de 50 kms, con extensiones de 1600 y 2400 kms, muchos de ellos parecían ser dobles, y confluían en dos o tres puntos específicos[5].

   Lowell llegó a la conclusión de que Marte estaba habitado por una antigua civilización que había construido una red de acequias que transportaban agua desde los casquetes polares hasta las ciudades del Ecuador. Creyó además que los cambios estacionales de las zonas oscuras verde-azuladas que parecían desaparecer  o cambiar a ocre-anaranjado en determinadas épocas del año eran el resultado del desarrollo y marchitamiento de la vegetación marciana.

Has Science Just Admitted Planet X/Nibiru Exists? Believers Say Full ‘Nibiru Disclosure’ Is ...
Percival Lowell en su Observatorio. Fotografía de 1900.

Para Lowell, Marte tenía una geografía desierta similar al sudoeste de los Estados Unidos, donde estaba instalado su telescopio, y con un clima frío, pero soportable, similar al del sur de Inglaterra. El aire estaba enrarecido y el oxígeno era escaso. Quizá los habitantes vivían en ciudades cerradas para evitar la fuga de oxígeno, con grandes obras que les proveían de agua y alimentación. En su obra Mars, de 1895, escribiría: “los resultados de nuestra investigación parecen indicar la existencia de vida inteligente en Marte”[6].

Seguir leyendo El hombre que fue Marte

Curiosity, siete impresionantes años en marte

Un 6 de agosto de 2012 el robot Curiosity de NASA enviaba su primera imagen desde el planeta Marte, una primera foto que sería el inicio de una fructífera investigación del planeta rojo, que actualmente lleva ya 7 años en espectacular planeta Marte. En ese tiempo ha recorrido 21 kilómetros y ha ascendido 368 metros hasta su actual ubicación.

Primeta imagen desde el Curiosity en Marte el 6 de agosto de 2012. Puede verse el horizonte marciano y la sombra del robot. Créditos: NASA

El rover Curiosity de la NASA se tomó desde Marte este selfie el 12 de mayo de 2019 (2.405º día marciano, o sol, de la misión), en el que podemos ver todos sus aparatos y el estado superficial del rover, así como el terreno y cielo marciano. 

 En la esquina inferior izquierda del rover están sus dos barrenos recientes, los objetivos llamados “Aberlady” y “Kilmarie”. Créditos: NASA / JPL-Caltech / MSSS

El robot Curiosity está haciendo un trabajo inmenso en Marte, por ejemplo ha encontrado moléculas orgánicas en  el subsuelo de Marte, que sugiere que el planeta pudo haber albergado vida en el pasado. Estos nuevos hallazgos son moléculas orgánicas “resistentes” en rocas sedimentarias de tres mil millones de años de antigüedad y muy cerca de la superficie, también se han encontrado variaciones estacionales en los niveles de metano en la atmósfera, cuya procedencia es un misterio siendo posible que se produzca por causas biológicas (vida) o geológicas.

Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Estas moléculas se asocian a la vida pero también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de vida, pero no es una mala señal el hallazgo de estas pues tal vez la vida en Marte se halla preservado, futuras misiones tendrán que verificar esto.

Y también nos ha dado imágenes sorprendentes como imágenes en color de espectaculares afloramientos de rocas finamente estratificadas.

marte
La imagen fue tomada el 8 de septiembre de 2016, durante el día marciano 1454a, o sol. Créditos: NASA/JPL-Caltech/MSSS

Son los restos erosionados de la antigua piedra arenisca. La estratificación dentro de la piedra se llama “cross-camas” e indica que la piedra arenisca fue depositada por el viento con la migración de dunas de arena.

Sobre sus selfies decir que el de 2019 no es el primero, se ha hecho varios, como el del 19 de de enero de 2016, donde nos envió su autorretrato desde la duna Namib de Marte.

12622427_10153490079193924_3156150625971387121_o
Este selfie combina 57 imágenes tomadas por la cámara Mars Hand Lens Imager (MAHLI) realizadas con el extremo del brazo de robot consiguiendo todo un selfie marciano. El rover ha estado investigando cómo se mueve el viento (fuerza y dirección) en las dunas y clasificando las partículas de arena de Marte. Para ello utiliza instrumentos de teledetección y vigilancia del medio ambiente marciano. Crédito: NASA / JPL-Caltech / MCIA.

La NASA ha creado también el impresionante vídeo que podéis ver a continuación, se trata de una panorámica de 360º desde la ubicación del robot Curiosity en la zona llamada Vera Rubin Ridge en Marte. El panorama incluye cielos oscurecidos por la tormenta de polvo global que está afectando al planeta rojo desde hace meses y cómo este polvo ha dejado una  fina capa en la cubierta de Curiosity. 

Créditos vídeo: NASA / JPL-Caltech / MSSS

Marte es un planeta impresionante que cada vez nos recuerda más a algunas zonas de nuestro planeta, en un futuro habrán estudios extraordinarios sobre el planeta que seguro que nos seguirán sorprendiendo y ahí estará el Curiosity para seguir desvelando los misterios de Marte.

Para saber más:

Misión Curiosity

Sonríe Curiosity: Selfie desde Marte

El rover Curiosity de la NASA se tomó desde Marte este selfie el 12 de mayo de 2019 (2.405º día marciano, o sol, de la misión), en el que podemos ver todos sus aparatos y el estado superficial del rover, así como el terreno y cielo marciano. 

 En la esquina inferior izquierda del rover están sus dos barrenos recientes, los objetivos llamados “Aberlady” y “Kilmarie”. Créditos: NASA / JPL-Caltech / MSSS

El robot Curiosity está haciendo un trabajo inmenso en Marte, por ejemplo ha encontrado moléculas orgánicas en  el subsuelo de Marte, que sugiere que el planeta pudo haber albergado vida en el pasado. Estos nuevos hallazgos son moléculas orgánicas “resistentes” en rocas sedimentarias de tres mil millones de años de antigüedad y muy cerca de la superficie, también se han encontrado variaciones estacionales en los niveles de metano en la atmósfera, cuya procedencia es un misterio siendo posible que se produzca por causas biológicas (vida) o geológicas.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Estas moléculas se asocian a la vida pero también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de vida, pero no es una mala señal el hallazgo de estas pues tal vez la vida en Marte se halla preservado, futuras misiones tendrán que verificar esto.

Y también nos ha dado imágenes sorprendentes como imágenes en color de espectaculares afloramientos de rocas finamente estratificadas.

marte
La imagen fue tomada el 8 de septiembre de 2016, durante el día marciano 1454a, o sol. Créditos: NASA/JPL-Caltech/MSSS

Son los restos erosionados de la antigua piedra arenisca. La estratificación dentro de la piedra se llama “cross-camas” e indica que la piedra arenisca fue depositada por el viento con la migración de dunas de arena.

Sobre sus selfies decir que el de 2019 no es el primero, se ha hecho varios, como el del 19 de de enero de 2016, donde nos envió su autorretrato desde la duna Namib de Marte.

12622427_10153490079193924_3156150625971387121_o
Este selfie combina 57 imágenes tomadas por la cámara Mars Hand Lens Imager (MAHLI) realizadas con el extremo del brazo de robot consiguiendo todo un selfie marciano. El rover ha estado investigando cómo se mueve el viento (fuerza y dirección) en las dunas y clasificando las partículas de arena de Marte. Para ello utiliza instrumentos de teledetección y vigilancia del medio ambiente marciano. Crédito: NASA / JPL-Caltech / MCIA.

Marte es un planeta impresionante que cada vez nos recuerda más a algunas zonas de nuestro planeta, en un futuro habrán estudios extraordinarios sobre el planeta que seguro que nos seguirán sorprendiendo.

Para saber más:

Misión Curiosity

Envía tu nombre a marte con la misión Mars 2020

La NASA invita a todo el público a enviar su nombre al planeta Marte abordo de la misión Mars 2020, todos los nombres irán en un microchip dentro del robot y viajaran millones de kilómetros hasta su llegada al planeta rojo.

Podéis hacerlo desde el siguiente enlace:

https://mars.nasa.gov/participate/send-your-name/mars2020

Nosotros ya lo hemos hecho 🙂

El robot está programado para ser lanzado en julio de 2020, y se espera que la nave aterrice en el planeta rojo en febrero de 2021.

El robot es algo así como un científico robótico que pesa más de una tonelada, su trabajo principal será la búsqueda de  signos de la vida microbiana del pasado marciano, también quiere caracterizar el clima y la geología del planeta, así como recolecta muestras para el futuro retorno a la Tierra y allanará el camino para la exploración humana de Marte.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Para saber más:

Colonizar Marte

Agua en Marte

Meteoritos marcianos

La Tierra y la Luna vistas desde la Órbita de Marte

Desde el más potente telescopio orbital que tenemos en el planeta Marte se obtuvo en el año 2016 una visión espectacular de la Tierra y la Luna, que muestra en detalle el tamaño de nuestro planeta comparado con el tamaño de nuestro satélite natural, así como la distancia que los separa.

la-tierra-desde-marteLa Tierra y la luna, observadas desde Marte. Combina dos imágenes adquiridas el 20 de noviembre de 2016, por la cámara HiRISE del Orbitador de Reconocimiento de Marte (MRO). Créditos: NASA / JPL-Caltech / Univ. de Arizona.

Como veis nuestro planeta azul se ve muy bonito desde Marte con telescopios, pero y sí lo observamos desde la Luna?…

La Tierra desde la Luna

El 12 de octubre de 2015 la sonda LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA tomó esta espectacular imagen de nuestro planeta durante su órbita alrededor de la Luna.

Tierra_LRO_NASA.JPGEsta imagen fue compuesta con una serie de imágenes tomadas cuando LRO  estaba a 134 kilómetros por encima del cráter de la cara oculta de la luna, Compton.Créditos imagen: NASA / Goddard / Universidad del Estado de Arizona

Es una imagen de una belleza extrema, los océanos, continentes, las nubes.. es un conjunto maravilloso que crea un planeta de una belleza inigualable, un mundo en que la vida fluye por doquier, un paraíso en nuestro sistema solar. Un lugar que debemos preservar pues observándola desde el espacio da sensación de fragilidad, de estar solos suspendidos en el océano cósmico…. Por eso debemos de cuidar nuestra casa pues gracias a ella somos lo que somos, seres vivos en un mundo fascinante.

Para saber más:

http://solarsystem.nasa.gov/news/2017/01/06/your-home-planet-as-seen-from-mars

Astroland: un proyecto privado español para ensayar la vida en Marte

Ha nacido en España Astroland, la primera Agencia Interplanetaria Española, la agencia estudiará cómo será la futura vida de futuros exploradores en el planeta Marte, para ello está desarrollando un laboratorio con nuevas tecnologías en unas cuevas de 1,5 km de longitud en Arredondo (Cantabria).

Cuenta con una inversión, a diferencia de agencias como NASA o ESA, con capital cien por cien privado. Las personas que entren a la cueva (ya han abierto un proceso de selección) recibirán previamente un programa previo de formación en distintas habilidades necesarias para ser un futuro colono en el planeta rojo. Será para estos elegidos según Astroland “una épica aventura con fines científicos pero también emocionales. Queremos dar en 2019 nuevas respuestas para superar los retos que nos encontraremos en Marte en 2035″.

Localización de la cueva en Cantabria

Reproducimos parte de la nota de prensa que nos han enviado para dar a conocer este interesante proyecto:

“Diversos organismos científicos y autoridades académicas participarán en el proyecto para testar nuevas tecnologías y desarrollar nuevas investigaciones de la mano de Astroland. Hasta el momento cuentan con la colaboración del Gobierno de Cantabria, Ayuntamiento de Santander, EOI, Banco Santander o la Universidad ESNE, entre otras entidades que colaborarán en las diferentes tareas de investigación enmarcadas en diferentes programas.

Exploradores en el interior de la cueva. Créditos: Astroland ,Agencia Interplanetaria Española

Campos de desarrollo

Ares Station representa un gran campo de pruebas para testar todas las tecnologías y capacidades de rendimiento humano, que serán necesarias para sobrevivir en otro planeta.

Las personas que entren a la cueva recibirán previamente un extenso programa previo de formación en distintas habilidades necesarias para ser un futuro colono en el planeta rojo: espeleología, escalada, psicología, coaching, planes de emergencia, desarrollo de cultivos hidropónicos (que usan disoluciones minerales en lugar de suelo), entre otros.

Una de las bases de experimentación, Créditos:
Astroland ,Agencia Interplanetaria Española

En el interior de la cueva, Astroland instalará cápsulas presurizadas y los exploradores contarán con trajes espaciales diseñados por la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología (ESNE). Los “astrolanders” no podrán salir de las cabinas sin su traje espacial antibacteriano, flexible y resistente a la abrasión; un mono de polímeros tejido en una sola pieza mediante impresión en 3D.

Estarán monitorizados en todo momento desde un centro de control exterior (Astroland Space Center), ubicado en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, que será inaugurado el próximo mes de marzo y constará de 5 pabellones con las últimas tecnologías. Para aportar verosimilitud, la comunicación con el exterior tendrá un retraso de 8 minutos, que es lo que tardaría la comunicación Tierra-Marte en condiciones normales.”

Les deseamos toda la suerte del mundo con este proyecto ya que toda contribución para que el ser humano llegue alguna vez a pisar el planeta Marte y poder estudiarlo insitu siempre es muy bienvenida, y además es una nueva forma de turismo interplanetario en la misma Tierra, toda una experiencia para los primeros que prueben esta espectacular iniciativa.

Para más información:

https://www.astrolandagency.com/

Los sonidos de Marte

Gracias a la misión InSight de la NASA podemos escuchar como sopla el viento marciano. El sismómetro de la nave espacial y el sensor de presión de aire captaron vibraciones de vientos de 16-24 km/h mientras soplaban el la zona  Elysium Planitia de Marte el 1 de diciembre de 2018. Las lecturas del sismómetro están en el rango de la audición humana, pero casi todos los graves son difíciles de escuchar en altavoces y dispositivos móviles. Para ello en el vídeo esta el audio original y una versión aumentada en dos octavas para hacerlos audibles en dispositivos móviles.  Las lecturas del sensor de presión de aire se han acelerado en un factor de 100 veces para hacerlas audibles. El resultado es espectacular

 Créditos: NASA / JPL-Caltech / CNES / IPGP / Imperial College / Cornell

Pese a que Marte tiene una atmósfera muy débil en comparación con la Tierra y tan solo un 1% de la presión atmosférica que tenemos en la Tierra, se producen una gran cantidad de vientos y de tormentas de arena, tanto a nivel local como a nivel global.

El viento está en parte influenciado por la circulación atmosférica general (y por lo tanto puede variar con la estación y el tiempo local). La configuración regional y posiblemente local también controla significativamente las características del viento, que sobretodo los efectos de la topografía, el albedo, y la inercia térmica.

Captura

Una tormenta de polvo local es un evento que se produce en Marte en una escala reducida, cuyo eje principal no es mayor que 2000 km y la superficie es menor que 106 km². Produce efectos locales como opacidades y variaciones de temperatura.

También pueden ocurrir tormentas de polvo globales que por lo general se origina a partir de una serie de tormentas regionales. Es probable que se produzcan en el rango de Ls 200º a Ls 310º (verano y otoño marciano) y puede durar muchos días marcianos.

Captura

Estaciones en Marte, puede verse que Ls:200 a Ls:300 corresponde a la posición de Marte en su órbita en las estaciones de verano y otoño.

Produce fuertes efectos globales sobre opacidades por el polvo, temperaturas y la circulación atmosférica (vientos ecuatoriales) y, por tanto, las tormentas de polvo tienen una gran influencia en perfiles atmosféricos de Marte.

Gracias a la misión InSight se ha colocado el primer sismómetro en la superficie del planeta para medir los terremotos marcianos y utilizar las ondas sísmicas para aprender más sobre el interior del planeta rojo.

sdd

Recreación de la misión InSight. NASA

El robot profundizará bajo la superficie de Marte, detectando las huellas dactilares de los procesos de formación de los planetas rocosos, midiendo los signos vitales del planeta, como su “pulso” (sismología), “temperatura” (sonda de flujo de calor) y “reflejos” (seguimiento de precisión).

InSight también investigará la dinámica de la actividad tectónica marciana y los impactos de los meteoritos, que podrían ofrecer pistas sobre tales fenómenos en la Tierra. Estas y otras investigaciones de InSight mejorarán nuestra comprensión acerca de la formación y evolución de los planetas rocosos.

Primera imagen de la superficie de Marte. Créditos: NASA

Las operaciones de superficie se realizarán en la zona de Marte llamada Elysium Planitia . La misión principal del módulo de aterrizaje durará un año marciano (aproximadamente dos años terrestres).

Para saber más:

Exploración de Marte

Descubierto hielo en Marte

C

InSight ha LLEGADO con ÉXITO a Marte

La misión InSight es la primera dedicada a la investigación del interior del planeta Marte.

Se colocará el primer sismómetro en la superficie del planeta para medir los terremotos marcianos y utilizar las ondas sísmicas para aprender más sobre el interior del planeta rojo.

sdd

Recreación de la misión InSight. NASA

El robot profundizará bajo la superficie de Marte, detectando las huellas dactilares de los procesos de formación de los planetas rocosos, midiendo los signos vitales del planeta, como su “pulso” (sismología), “temperatura” (sonda de flujo de calor) y “reflejos” (seguimiento de precisión).

InSight también investigará la dinámica de la actividad tectónica marciana y los impactos de los meteoritos, que podrían ofrecer pistas sobre tales fenómenos en la Tierra. Estas y otras investigaciones de InSight mejorarán nuestra comprensión acerca de la formación y evolución de los planetas rocosos.

Primera imagen de la superficie de Marte. Créditos: NASA

Las operaciones de superficie se realizarán en la zona de Marte llamada Elysium Planitia . La misión principal del módulo de aterrizaje durará un año marciano (aproximadamente dos años terrestres).

Curiosidades:

Dentro de la misión van miles de nombres de personas de todo el mundo acompañando en el viaje a esta espectacular misión, entre ellos el nuestro… vamos a llegar a Marte 

pasaje-a-marte (1)

Para saber más:

Exploración de Marte

Descubierto hielo en Marte

Impresionante vista en 360º de Marte desde el Curiosity

La NASA ha creado el impresionante vídeo que podéis ver a continuación, se trata de una panorámica de 360º desde la ubicación del robot Curiosity en la zona llamada Vera Rubin Ridge en Marte. El panorama incluye cielos oscurecidos por la tormenta de polvo global que está afectando al planeta rojo desde hace meses y cómo este polvo ha dejado una  fina capa en la cubierta de Curiosity. 

Créditos vídeo: NASA / JPL-Caltech / MSSS

El robot Curiosity está haciendo un trabajo inmenso en Marte, por ejemplo ha encontrado moléculas orgánicas en  el subsuelo de Marte, que sugiere que el planeta pudo haber albergado vida en el pasado. Estos nuevos hallazgos son moléculas orgánicas “resistentes” en rocas sedimentarias de tres mil millones de años de antigüedad y muy cerca de la superficie, también se han encontrado variaciones estacionales en los niveles de metano en la atmósfera, cuya procedencia es un misterio siendo posible que se produzca por causas biológicas (vida) o geológicas.

Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Estas moléculas se asocian a la vida pero también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de vida, pero no es una mala señal el hallazgo de estas pues tal vez la vida en Marte se halla preservado, futuras misiones tendrán que verificar esto.

Y también nos ha dado imágenes sorprendentes como imágenes en color de espectaculares afloramientos de rocas finamente estratificadas.

marteLa imagen fue tomada el 8 de septiembre de 2016, durante el día marciano 1454a, o sol. Créditos: NASA/JPL-Caltech/MSSS

Son los restos erosionados de la antigua piedra arenisca. La estratificación dentro de la piedra se llama “cross-camas” e indica que la piedra arenisca fue depositada por el viento con la migración de dunas de arena.

Marte es un planeta impresionante que cada vez nos recuerda más a algunas zonas de nuestro planeta, en un futuro habrán estudios extraordinarios sobre el planeta que seguro que nos seguirán sorprendiendo.

Para saber más: Imagen panorámica también disponible en https://go.nasa.gov/2wRvvnd

Misión Curiosity

cropped-logi2.jpg