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La nave que ha llegado más lejos en el espacio está ahora a más de… ¡24000 millones de kilómetros de la Tierra!

La famosa película Interstellar de 2014 arrasó en las taquillas, la historia, la física utilizada para describir el viaje, los agujeros negros… fue un viaje apasionante e inquietante  a otras estrellas para tratar de salvar a nuestro pobre mundo. En la actualidad un viaje a otras estrellas es imposible pero…¿hasta donde hemos sido capaces de llegar en el espacio? y ¿cuanto tiempo nos costaría llegar a la estrella más cercana?.

La sonda Voyager 1, lanzada en 5 de septiembre de 1977, es la sonda espacial que ha llegado más lejos de todas las lanzadas al espacio hasta el momento, actualmente se encuentra en el espacio interstelar y a una distancia de 160 UA (Unidades astronómicas) de nosotros, viaja a 17 km/s y recorre 3.5 UA al año.  Una unidad astronómica corresponde aproximadamente a 149 millones de kilómetros, por tanto la Voyager 1 está a 23.870 millones de kilómetros… muy lejos, y sigue abandonado nuestra estrella.

voyager 1

Es una sonda que viaja a otras estrellas, aunque a su velocidad actual le costaría 70.000 años llegar al estrella más cercana, que se encuentra a 4 años luz (Alfa Centauri).

Cuando entró en el espacio interestelar en septiembre de 2013 captó el siguiente sonido, muy curioso:

Sí pudiéramos ver la sonda Voyager 1 la veríamos actualmente en la constelación de Ofiuco, como un punto muy muy débil, muy lejano para nuestros telescopio por la poca luz que refleja al ser tan pequeño. Cuando veamos esa constelación podemos «saludar» a la sonda en su viaje hacia las estrellas.

Captura

Aun nos queda mucho para que un humano pueda viajar a otras estrellas, pero de momento nos conformaremos con llegar a otros planetas cercanos o a algún asteroide. Pero también se lanzó otra nave la Voyager 2, esta se encuentra ahora en la nube de Oorth, una zona con billones de cometas.

En la aplicación Ojos de la NASA se pueden ver las trayectorias reales de las naves espaciales de las Voyager, que se actualizan cada cinco minutos. La distancia y las velocidades se actualizan en tiempo real. Para una experiencia inmersiva en 3D completa, hay que hacer clic en el enlace Ver Voyagers para iniciar la aplicación NASA Eyes on the Solar System.

Observaciones míticas de las Voyager:

En el precioso libro de Carl Sagan «Un Punto Azul Pálido: Una Visión del Futuro Humano en el Espacio» realiza este evocador pensamiento entre filosófico y emocionante tras ver la imagen de la Tierra a miles de millones de kilómetros, esta curiosa y evocadora imagen fue tomada desde la sonda Voyager en 1990, y reprocesada en el año 2020 por el 30 aniversario de una de las imágenes más icónicas tomadas por la misión Voyager de la NASA, una nueva versión de la imagen conocida como «el Punto Azul Pálido»:

El planeta ocupa menos de un píxel en la imagen. La dirección del Sol es hacia la parte inferior de la vista (donde la imagen es más brillante). Los rayos de sol dispersados ​​dentro de la óptica de la cámara se extienden por la escena. Resulta que uno de esos rayos de luz se ha cruzado con la Tierra.La imagen fue procesada por el ingeniero de JPL Kevin M. Gill con el aporte de dos de los planificadores originales de la imagen, Candy Hansen y William Kosmann.

Carl Sagan escribe, sobre esta imagen, el siguiente maravilloso texto:

«Desde este lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante. Pero para nosotros es diferente. Considera de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido, de las que alguna vez escuchaste, todos los seres humanos que han existido, han vivido en él. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada niño esperanzado, cada inventor y explorador, cada profesor de moral, cada político corrupto, cada “super estrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina de este píxel sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra imaginada importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo… Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano en la gran y envolvente penumbra cósmica. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y formadora del carácter. Tal vez no hay mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que siempre hemos conocido»

Carl Sagan «Un Punto Azul Pálido: Una Visión del Futuro Humano en el Espacio»

Y como no uno de los grandes pensamientos de este gran astronómo y divulgador científico:

«We are a way for the Cosmos to know itself.»
Carl Sagan

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Las nebulosas planetarias enriquecen el medio galáctico

La vida de las nebulosas planetarias suele ser tremendamente caótica, desde la muerte de su estrella principal hasta la dispersión de su contenido en el espacio interestelar deja unas formas preciosas en el espacio, luego todo ese material que expulsa enriquece el medio galáctico. Podemos ver la imagen una de esas nebulosas planetarias en mucho detalle y ver las tremendas capas que lanza al espacio, por ejemplo la imagen obtenida desde el telescopio espacial de la nebulosa llamada ESO 455-10, ubicada en la constelación del Escorpión. ⠀

Créditos: ESA / Hubble & NASA, L. Stanghellini ⠀

Las capas achatadas de ESO 455-10, que antes se mantenían juntas como capas de su estrella central, no solo le dan a esta nebulosa planetaria su apariencia única, sino que también ofrecen información sobre la nebulosa. Visto en un campo de estrellas, el distintivo arco asimétrico de material sobre el lado norte de la nebulosa es una clara señal de interacciones entre ESO 455-10 y el medio interestelar. ⠀

El medio interestelar es el material, que consiste en materia y radiación, entre los sistemas estelares y las galaxias. La estrella en el centro de ESO 455-10 permite al Hubble ver la interacción con el gas y el polvo de la nebulosa, el medio interestelar circundante y la luz de la propia estrella.

Otro ejmplo de nebulosa planetaria es el siguiente, una maravillosa imagen que muestra la nebulosa planetaria NGC 3918, en el centro de la nube de gas están los restos moribundos de una gigante roja que envió al espacio parte de sus capas, quedando en el centro una enana blanca. La intensa radiación ultravioleta de la pequeña estrella remanente hace que el gas circundante brille enormemente. Estas extraordinarias y coloridas nebulosas planetarias se encuentran entre las vistas más espectaculares del cielo nocturno, y a menudo tienen formas extrañas e irregulares, que todavía no tiene una explicación del todo valida que explique las diversas  formas que adquieren en el espacio.

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NGC 3918, imagen adquirida por el telescopio espacial Hubble

La forma de NGC 3918, con un caparazón interior de gas brillante y una capa externa más difusa que se extiende lejos de la nebulosa, parece que podría ser el resultado de dos eyecciones separadas de gas. Se estima que los poderosos chorros de gas que emergen de los extremos de la gran estructura se alejan de la estrella a velocidades de hasta 350,000 kilómetros por hora. Según los estándares de los fenómenos astronómicos, las nebulosas planetarias como NGC 3918 tienen una vida muy corta, con una vida útil de solo unas pocas decenas de miles de años. 

Se cree que las nebulosas planetarias son cruciales en el enriquecimiento galáctico ya que distribuyen sus elementos, particularmente los elementos metálicos más pesados ​​producidos dentro de una estrella, en el medio interestelar que con el tiempo formará la próxima generación de estrellas. ⠀

Cuando una estrella como nuestro Sol llega a su final, desechará todas sus capas externas enviándolas hacia el espacio. A veces, adquieren una forma de una esfera, a veces un doble lóbulo, y algunas veces un anillo o una hélice.

Cuando la nebulosa planetaria se ha desvanecido, el remanente estelar arde durante mil millones de años más antes de consumir todo su combustible. Después se convertirá en estrella enana blanca que se enfriará a lo largo de miles de millones de años. De hecho dentro unos cinco mil millones de años el Sol, nuestra estrella, producirá una nebulosa planetaria y se convertirá en una enana blanca.

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La importancia del medio interestelar

El espacio entre las estrellas en las galaxias es el llamado medio interestelar (en astrofísica se le denomina ISM), este medio ocupa prácticamente la totalidad del volumen de una galaxia, y es en su mayoría, aunque creamos que está vacío, un gas. Este gas tiene una densidad pequeña aproximadamente 1 átomo/cm3, se compone principalmente de hidrógeno, helio y un porcentaje inferior al uno por ciento de otros elementos. El resto del medio interestelar es polvo que se entremezcla con ese gas.

En un principio el medio interestelar estaba compuesto principalmente por Hidrógeno y helio, pero fue enriqueciéndose con elementos químicos procedentes del final de varias generaciones de estrellas. Este enriquecimiento de gran cantidad de materiales favoreció la aparición en las zonas más densas del medio interestelar de planetas rocosos e incluso reacciones químicas complejas en el mismo medio interestelar.

Las regiones más interesantes de este medio son la nubes moleculares, estas regiones son las zonas de formación de estrellas, básicamente son zonas con masas de hidrógeno neutro con grandes densidades que han entrado en contracción y debido a esto crean estrellas y de estas planetas. Estas nubes moleculares también son una enorme fabrica en la que se produce la mayor parte de los constituyentes básicos de los seres vivos, las moléculas de la vida. Estas aparecen debido a la interacción de los rayos cósmicos y la radiación de las nuevas estrellas  con el gas y lo ionizan, estos iones reaccionan con los átomos de su entorno y crean moléculas. Pero para que esto se produzca es necesaria la presencia de polvo en la nube molecular, los granos de polvo actúan como catalizadores de las reacciones químicas, y así se forman moléculas complejas, aunque como es lógico se necesitan muchas generaciones de estrellas que depositen elemento más pesados para conseguir estas moléculas pilares de la vida.

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Nube molecular denominada M16, los pilares de la creación. Imagen del telescopio espacial Hubble. Imagen en visible y en infrarrojo.

El Medio interestelar es también responsable de la extinción estelar (la extinción es un término utilizado en astronomía para describir la absorción y dispersión de la radiación electromagnética por el polvo y el gas entre un objeto astronómico y el observador) y del enrojecimiento interestelar (la extinción hace que los objetos que aparezcan más rojos de lo esperado, a ese fenómeno se le denomina enrojecimiento interestelar). El enrojecimiento elimina preferentemente longitudes de onda corta de un espectro radiado, observándose mejor las de longitud de onda más largas (el rojo).

En cualquier sistema fotométrico el enrojecimiento interestelar se puede describir como un exceso de color, que se define como la diferencia entre el índice de color observado de un objeto y su índice de color intrínseco (a veces referido como su índice de color normal). El índice de color intrínseco de un objeto es el índice teórico de color que tendría si no estuviera afectado por la extinción:

E_ {BV} = (BV) _ {\ textrm {observada}} - (BV) _ {\ textrm {intrínseca}} \,

Como veis el medio interestelar no está tan vacío como parece 🙂 y es un medio clave para la creación de estrellas y por consiguiente para la aparición de la vida.

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