Si alguna vez has mirado la constelación de Orión y te has quedado hipnotizado por ese punto rojizo tan llamativo, has estado observando Betelgeuse, una de las estrellas más famosas del cielo. Grande, brillante, misteriosa… y ahora sabemos algo más: Betelgeuse no está sola.

La NASA anunció el 9 de enero de 2026 una noticia muy intrigante, gracias al Telescopio Espacial Hubble, se ha encontrado evidencia clara de una estrella compañera oculta alrededor de esta supergigante roja. Una especie de “estrella fantasma” que llevaba décadas escondida a plena vista.


🔴 Betelgeuse: una estrella que siempre da que hablar

Betelgeuse es una supergigante roja, lo que significa básicamente dos cosas:

  • Es enorme. Tan grande que, si la colocáramos en el centro del Sistema Solar, su superficie llegaría más allá de la órbita de Marte.
  • Está en una fase avanzada de su vida. No es una estrella joven y tranquila como el Sol.

Está situada a unos 650 años luz de la Tierra y es una de las pocas estrellas cuyo color se aprecia claramente a simple vista. Ese tono rojizo no es casual: indica una temperatura superficial relativamente baja para una estrella, aunque “baja” en astronomía sigue siendo miles de grados.

Durante años, Betelgeuse ha sido protagonista de titulares por un motivo muy concreto: se comporta de forma extraña. Entre 2019 y 2020, Betelgeuse protagonizó uno de los episodios más comentados de la astronomía reciente: se atenuó de forma espectacular.

Durante semanas, su brillo cayó tanto que mucha gente empezó a preguntarse:

“¿Va a explotar Betelgeuse como supernova?”

No explotó. Pero dejó claro que algo raro estaba pasando.

Desde entonces, los astrónomos han observado:

  • Cambios irregulares de brillo
  • Movimientos extraños de gas en su atmósfera
  • Asimetrías que no encajaban con una estrella “solitaria”

Las explicaciones iban desde enormes nubes de polvo hasta pulsaciones internas gigantescas. Todas tenían algo de sentido… pero ninguna lo explicaba todo. Aquí aparece el Telescopio Espacial Hubble, ese veterano que lleva más de tres décadas regalándonos imágenes y descubrimientos históricos.

Durante ocho años de observaciones, los astrónomos analizaron con muchísimo detalle la atmósfera extendida de Betelgeuse. Y entonces vieron algo inesperado:

👉 Una estela de gas, como un remolino o una “estela de barco”, moviéndose de forma coherente alrededor de la estrella.


  • Betelgeuse tiene una atmósfera tan grande que no acaba donde empieza el vacío, sino que se extiende millones de kilómetros.
  • Dentro de esa atmósfera, algo está moviéndose.
  • Ese “algo” deja un rastro, igual que un avión deja una estela en el cielo.

La única explicación razonable era esta:

Una estrella compañera más pequeña está orbitando Betelgeuse, atravesando su atmósfera y perturbando el gas.

No se ve directamente porque queda completamente eclipsada por el brillo brutal de la supergigante roja. Pero su efecto es inconfundible.


Esta estrella compañera es mucho más pequeña que Betelgeuse. Tan pequeña que, comparada con ella, es casi anecdótica… pero su influencia es enorme.

Al moverse dentro de la atmósfera de Betelgeuse:

  • Arrastra gas
  • Genera ondas y turbulencias
  • Altera la distribución de polvo
  • Cambia ligeramente el brillo que vemos desde la Tierra

En otras palabras: es la pieza que faltaba en el puzle.

By Aaron McKinnon, E. Slawik/NOIRLab/NSF/AURA/M. Zamani – NASA Scientist Finds Predicted Companion Star to Betelgeuse, CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=170729176

Durante décadas miramos a Betelgeuse pensando que estaba sola. Y resulta que llevaba compañía todo este tiempo. Este hallazgo no es solo una curiosidad. Tiene implicaciones muy serias:

🔹 1. Explica sus cambios de brillo

Las variaciones irregulares de Betelgeuse ya no son tan misteriosas. Parte de ellas se deben a la interacción con su compañera.

🔹 2. Cambia lo que sabemos sobre estrellas gigantes

Muchas supergigantes rojas podrían no estar solas, sino formar sistemas binarios difíciles de detectar.

🔹 3. Ayuda a entender su futuro

Cuando una estrella masiva explota como supernova, su entorno y su historia importan mucho. Saber que Betelgeuse tiene compañera cambia los modelos sobre cómo será ese final… cuando llegue. (Tranquilidad: no será mañana).


Si Betelgeuse tuviera un tamaño “normal” y la viéramos desde lejos, esta estrella compañera sería fácil de detectar.

Pero Betelgeuse es tan descomunal que su atmósfera se comporta casi como una niebla estelar, ocultando por completo a su acompañante.

Es como intentar ver una luciérnaga dentro de una nube iluminada por focos gigantes.


🧠 La lección cósmica de Betelgeuse

Este descubrimiento nos recuerda algo precioso de la astronomía:

El universo siempre guarda secretos, incluso en los objetos que creemos conocer mejor.

Betelgeuse es una de las estrellas más observadas de la historia… y aun así, nos ha sorprendido.

Eso es lo que hace que mirar al cielo siga teniendo sentido.


🚀 ¿Qué pasará ahora?

Los astrónomos seguirán observando este sistema para:

  • Determinar mejor la órbita de la estrella compañera
  • Medir su masa
  • Entender cómo afectará a la evolución futura de Betelgeuse

Cada nueva observación nos acercará un poco más a comprender cómo viven —y cómo mueren— las estrellas gigantes.


🔗 Fuente oficial

Puedes leer la noticia oficial de la NASA aquí:

👉 https://www.nasa.gov/universe/hubble-detects-hidden-companion-of-betelgeuse/


Porque incluso las estrellas más famosas aún tienen secretos que contar.

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FRASES

«Somos polvo de estrellas»

~ Carl Sagan

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