Hay viajes espaciales cuyo objetivo es evidente desde el principio. Un cohete despega, una nave llega a un planeta y observamos imágenes espectaculares. Pero existen otras misiones cuyo valor se descubre lentamente, casi como una investigación detectivesca a escala cósmica. La misión Psyche de la NASA pertenece a esta segunda categoría. Su propósito no consiste únicamente en visitar un asteroide; pretende responder una pregunta extraordinaria: ¿cómo es el interior de un planeta?
En mayo de 2026 la nave dio un paso decisivo en esa aventura. El 15 de mayo completó con éxito un acercamiento extremadamente preciso a Marte, pasando a apenas 4.608 kilómetros sobre la superficie marciana. Aunque podría parecer una simple maniobra técnica, este encuentro constituye una de las fases más importantes de su viaje hacia el asteroide Psyche, un extraño mundo metálico situado entre Marte y Júpiter que podría representar algo nunca antes observado por la humanidad: el núcleo expuesto de un planeta que nunca llegó a existir.
A primera vista puede resultar extraño. ¿Por qué una misión destinada a un asteroide necesita acercarse a Marte? La respuesta nos lleva a uno de los principios más elegantes de la mecánica orbital: utilizar la gravedad de los mundos como una herramienta de navegación.

Y detrás de esa maniobra aparentemente simple se esconde una historia fascinante sobre motores eléctricos, mundos destruidos, restos de los primeros días del Sistema Solar y la posibilidad de observar algo que, en nuestro propio planeta, permanece oculto bajo miles de kilómetros de roca fundida.
Un viaje hacia algo que nunca hemos visto
En el cinturón principal de asteroides nos encontramos un asteroide muy peculiar, se llama 16 Psique y es único. Lo es porque es el asteroide más masivo conocido de tipo M (metálico), con una composición de 90 por ciento hierro y níquel, y 10 por ciento de silicatos, muy similar al núcleo de la Tierra.
Se trata de un asteroide que mide unos 200 kilómetros de diámetro. Los científicos creen que el asteroide proviene de un objeto del cual se desprendió y que tenía unos 500 kilómetros de diámetro. 16 Psyche, representaría el núcleo ferroso de un protoplaneta, cubierto por una capa delgada de silicatos y otros componentes que constituyen el manto original del planeta.

El estudio de este asteroide será realmente muy interesante pues es el único objeto totalmente de hierro conocido en nuestro sistema solar; y además es probable que sea uno de los primeros núcleos de un planeta que podamos examinar. Se podría aprender mucho sobre los protoplanetas, objetos que se consideran la «columna vertebral» en la formación hace 4.600 millones de años de los planetas de hoy.
Otros tipos de asteroides en el cinturón principal de asteroides:
Los asteriodes de tipo C (carbonosos) son los más comunes, aproximadamente el 75% son de esta categoría. Están compuestos de arcilla y silicatos, tienen aproximadamente la misma composición que los meteoritos de condritas carbonáceas. Son de color oscuro en apariencia, con lo que tienen albedos que van desde el 0.03 hasta el 0.09 que corresponde a objetos muy oscuros. Se encuentran ubicados en la parte exterior del cinturón principal y son los objetos mas antiguos del sistema solar.
El tipo S (silíceas) esta compuesto principalmente por silicatos y materiales de Hierro-Níquel, representan el 17% de los asteroides del CP. Tienen albedos bastante brillantes que van desde 0,10 hasta 0,22. Se encuentran en regiones interiores del cinturón principal de asteroides. Son un equivalente a los meteoritos tipo condrita ordinaria.
El tipo M (metálicos) están compuestos por Níquel y hierro, y están por la zona media del CP. De este tipo es el interesantísimo asteroide Psique.
El despegue de una misión diferente
La misión Psyche fue lanzada el 13 de octubre de 2023 desde el Centro Espacial Kennedy mediante un cohete pesado Falcon Heavy. La nave utiliza un sistema de propulsión eléctrica solar, una tecnología que representa uno de los avances más importantes en exploración interplanetaria. A diferencia de motores químicos tradicionales, que generan enormes cantidades de empuje durante poco tiempo, los motores eléctricos funcionan de manera distinta.

Estudiar ese asteroide nos ayudará a entender la formación del sistema solar y de nosotros mismos…
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