Las galaxias tienden a amontonarse en grupos llamados cúmulos, estos se agrupan entre sí formando los supercúmulos. Pero la definición de estas estructuras cósmicas tan enormes es todavía muy vaga.

El nuevo estudio, publicado en  Nature 1 , describe una nueva forma de definir donde empieza un supercúmulo y donde termina. Un equipo dirigido por Brent Tully, astrónomo de la Universidad de Hawai en Honolulu, trazó los diversos movimientos de las galaxias para inferir el paisaje gravitacional del Universo local, y volver a dibujar su mapa con mucho más detalle.

El equipo utilizó una base de datos 2 que compila las velocidades de 8.000 galaxias. Por otra parte, los movimientos de las galaxias reflejan la distribución de toda la materia, no sólo lo que es visible en nuestros telescopios sino también  la materia oscura. Hasta este estudio los científicos colocaban a la Vía Láctea en el supercúmulo de Virgo, pero bajo tras el nuevo mapeo del cielo se puede decir que esta región se convierte en sólo un apéndice otra  mucho más grande “Laniakea”, que es de 160 millones de parsecs (520 millones de años luz) de ancho y contiene la masa de 100 millones mil millones de Soles. Por tanto somos muy muy pequeños 🙂